jueves, 24 de abril de 2014

En resumen....


Cuando llegué a Madagascar y me dijeron que no iba a tener un trabajo, que iba a ser voluntaria, intenté regresar. Después de mis intentos fallidos de encontrar trabajo en España, hice una lista de pros y contras sobre lo que su ponía quedarme. Visto el horizonte vacío que me esperaba en mi país y habiendo conocido el increíble proyecto para el que iba a trabajar allí, decidí quedarme, y trabajar duro para que ese proyecto siguiera funcionando. Hoy abrí la lista de pros y contras y me doy cuenta que no me confundí mucho sobre los resultados de mi estancia. He aquí la lista:

Madagascar: un año entero

Pros Contras
  • Aprendizaje de francés
  • Aprendizaje de malgache
  • Aprendizaje de cultivos
  • Aprendizaje de plantas
  • Doctorado
  • Conocer gente muy interesante
  • Crecimiento personal
  • Dinero
  • Lejanía de casa
  • Posibilidad de perder la cabeza
  • Salud en detrimento
  • Me siento útil?
  • Soledad
  • Courage


Se me olvidó apuntar como pro que hace calor, cosa que ya ando echando de menos, y también que encontré el amor, aunque eso no se si es un pro o un contra, porque el mundo está hecho para que no te enamores de alguien que pertenece a un país pobre: primero, tuve que esconderme de la gente, para protegerme del chismorreo de :”él está contigo porque eres su visa y tú estás con él porque está muy bueno”. Ahora, porque las fronteras europeas son las encargadas de permitirme o no, seguir con mi relación adelante.

Me cruzo con la gente y me pregunta que tal. Respondo “bien” por educación. La mitad del mundo rica debe de estar idiota al no entender de verdad que el sistema que nos empuja a comprar teles, móviles, casas y cosas, es el mismo que nos aleja de la amistad, el amor, la alegría y en general los otros, los que tienes al lado o los que se mueren de hambre al otro lado del mundo. Debemos de estar locos si no entendemos que comprar una mierda en los chinos a precio de mierda, es posible gracias a que hay mucha, pero mucha gente al otro lado del mundo a la que le están pagando (o no) una miseria por trabajar duro y sin descanso. Que además, a este lado, comemos cada vez más basura y dedicamos nuestro tiempo y nuestro dinero, a aquello que le parece bien al sistema..

Yo me siento paralizada, porque he venido cansada, porque mi futuro sigue dependiendo de un papel que emitirá un funcionario, y sobretodo porque cada vez más, me siento menos dueña de este mismo futuro. La impotencia que me ha hecho sentir ese mundo tan real, y la rabia que me come cuando me siento fuera de lugar aquí, en esta mierda de vida de los países desarrollados, vacía y sin libertad.... Eso si, con miles de distracciones que te invitan a no pensar demasiado y alguna ley que otra que te hace no actuar si piensas un poco...Espero espabilarme y comenzar a actuar en la buena dirección pronto... porque de la caridad familiar no debería de estar viviendo con 29 años y todo lo que llevo vivido.

Aquí os dejo algo que no me atreví a publicar, porque estaba lejos, y no quería hacer sufrir a la gente que quiero. Pero para todos aquellos conocidos que creen que me paso la vida de vacaciones, les invito a que se pongan en mi lugar, o en el de cualquier malgache un poquito: podrán vivir en el paraíso tropical, pero ese sólo lo disfruta el hombre blanco con dinero:


Y recuperarse de ver suciedad por todas partes.
Y ver cada día a un centenar de niños mugrientos, los mismos platos de comida llenos de polvo y una vida que pasa sin pena ni gloria: naces pobre, mueres pobre.
Y yo lloro. Porque mi futuro lo veo cada día más negro y más cuesta abajo. Porque mis problemas son tan absurdos, que da vergüenza contarlos.

Psicologicamente, esta experiencia me está minando. Tan pronto me siento increiblemente feliz, viendo que el mundo está en mis manos, como deseo que me parta un rayo en diez mil pedazos, y salga de mi ese dolor que a veces me consume y me ordena llorar sin remedio.

Y la vida pasa, y yo no ando más lejos, ni mejor, ni en el buen rumbo. He cambiado algunos hábitos, para mejorar mi salud, pero el ambiente hace que me sienta fatigada, enferma, cansada, con ojeras... Es dura la vida aquí. Tan lejos, tan fuera de lugar, tan diferente a todo lo que te rodea. Tan blanca en un mundo de negros.

Y lo peor, va a ser la vuelta... Aunque quiera, ya no soy la misma. Me siento perdida a cada paso. Solo quiero descansar y, tal vez, encontrar de nuevo el rumbo.


Tal vez sea el efecto de las pastillas contra el paludismo, que me hace soñar feo. Tal vez sea un poco de todo y mucho de nada. Quien sabe... pero hoy no me siento con fuerzas de defender la alegría.”