lunes, 9 de diciembre de 2013

Los otros sentimientos

Y las ganas de llorar me invaden...

No soy capaz de expresar que es lo que me pasa.

Será que no soy tan inmune a ver a cientos de niños mugrientos al lado de mi tren, pidiéndome algo, cualquier cosa, hasta botellas de plástico vacías, y yo sigo centrada en pasar mis vacaciones los más relajada posible, disfrutando del paisaje tropical y de las bananas de todos los tamaños.

Será que el verde, la montaña, las cascadas, los ríos... me recuerdan que no estoy en el Valle, que estoy muy lejos de la gente que me quiere de verdad y me comprende.

Será que me siento inútil al comunicar, y que busco algo, que no se el qué, y que me conformo con todo, aunque sea casi nada.

Será que lucho por una meta ilimitada, y a veces la lucha se hace tan cuesta arriba que no soy capaz de levantar la cabeza, y esto parece un gran hermano en el que hay muy pocas salidas.


A veces siento ganas de vomitar. Me las aguanto, no sea que lo que salga de mi cuerpo caiga sobre alguna niña mugrienta de esas que me rodean sonriendo gritando “vasaha cadeau”.

Llueve... muchas ganas de lluvia tenía, supongo que para limpiar toda esta mierda acumulada. Aquí se queda, y aquí yo continúo, con un paso más dado

Mañana será otro día.



1 comentario:

  1. Es todo y es nada, me decías el otro día unas cuantas veces. Pues haz que sea nada para conseguir todo lo que puedas! Y adelante, que por si no te acuerdas, te lo recuerdo yo! La vida puede ser maravillosa.

    ResponderEliminar