lunes, 9 de diciembre de 2013

El medio ambiente es para ricos

Escrito por elmundoylakarmela 02-03-2010 en GeneralComentarios (3)
El medio ambiente es para ricos
 
Ultimamente ando sumergida en un proyecto de educación ambiental. Se trata de un Decálogo Sustentable (www.decalogosustentable.org) y es básicamente una guía de prácticas responsables con el medio ambiente en tu vida diaria.
 
Bueno, pues ando rediseñando el proyecto de promoción, difusión, actividades... Y eso me da para mucho que pensar. Uno de los problemas que se vee en el decálogo, es que está pensado para una clase social media-alta, por el lenguaje, el modo de distribuirlo... Vamos, que es muy difícil de explicar para personas que viven en el umbral de la pobreza (con el que se dan golpe en la cabeza, duodenos).
 
Pero es que yo no se hasta que punto esto es un problema. La naturaleza principalmente la estamos jodiendo (perdón por el lenguaje) todas estas personas que tenemos suficiente dinero como para pagarnos un coche y usarlo siempre que queramos; para comprarnos un móvil (o celular) cuando el nuestro ya no nos gusta; que tenemos suficiente dinero como para no coser ninguna prenda; como para comprarnos unas nike made in taiwan; o como para deshechar residuos electrónicos por donde quiera que vamos o que podemos viajar en avión de vez en cuando.
 
Entonces... ¿qué derecho moral tengo como para ir con mi charla (plática) de educación ambiental a una zona desfavorecida? ¿Qué les voy a decir? Por ejemplo: "tenéis que reducir vuestro consumo". Y ellos me preguntarán: ¿Más?!! o ¿y tú qué?
 
Pero por otra parte, creo que es necesario que el mensaje ambiental llegue a todos los rincones del planeta. Porque igual que la coca cola, el mundo del consumismo y con él, el de la contaminación también está presente hasta en las comunidades más pobres.
Trabajo con una comunidad otomí muy pobre, y el otro día, tuvimos la fiesta de los tamales (maiz metido en su baina relleno de rajas (picante), pollo, piña...), e hicieron pequeñas hogueras con carbón, picón de encina que decían que era. Bien, pues lo que estaba prendido, era verde!!! Yo les pregunté cómo lo hacían y porqué el picón, al quemarse, en vez de rojo salía verde, y además no olía a picón quemado, sino que olía a plástico. Ellos me dijeron que lo hacían al método tradicional, el mismo de Extremadura, y que la llama era de ese color por el reflejo de una lona que nos tapaba de la lluvia. Pero... ¿y el olor? Bien, pues 2 semanas después he ido y he pasado por un sitio donde hacían picón. Encima del picón ya hecho, había como diez tarros de un medicamento que no logré descifrar, por lo que deduje que le echaban esa sustancia para que prendiera antes, o mejor, o yo que sé para qué, pero que eso era el causante del color y el olor extraños. Y no solo me preocupa el medio ambiente, si no también su salud. Cocinan encima de este picón, y eso que le echaban no huele para nada a algo sano.
 
Por eso creo que el mensaje ambiental debe de llegar a todos. Pero a los pobres por el bien propio, por salud o economía, y a los ricos por el bien de todos. Lo que digo es que en donde realmente tenemos que poner el empeño la sociedad es en EXIGIR a aquellos que más contaminan que contaminen menos. Tenemos que convencer a dueños de grandes empresas, a políticos de ricas naciones, a banqueros y a ricos en general que tienen que consumir menos y contaminar menos, porque su nivel de vida nos daña a todos. Así como el uso de la sustancia para hacer picón de los otomíes probablemente solo les dañe a ellos, y un poco a su ambiente natural, la vida que lleva Botín o Obama nos duele a todos. Sus aviones privados contaminarán en un viaje más que todas las hogueras que haga un otomí en su vida con su picón manipulado.
 
Y por desgracia, creo que la única manera de convencer será haciéndoles creer que pueden hacer dinero con esto del "ambientalismo". Ya está pasando y lo "verde vende". No digo que esté deacuerdo con esto, pero al menos está ayudando. Es una lástima que la humanidad solo se mueva por dinero. Si nos acercaramos más al monte o a la playa, al bosque o a la selva, nos daríamos cuenta de lo pobres de espíritu que nos hemos vuelto. Hemos dejado de escuchar los pájaros, para escuchar el tráfico. Hemos dejado de oler las flores, para oler ambientadores (en el mejor de los casos), y de respirar aire puro para respirar aire purificado. Ya no podemos ni beber agua fresca de los manantiales... la Tierra puede que esté muriendo, pero nosotros hace tiempo que nos hemos matado, porque ya no vivimos en ella, sino a su costa.
 
Karmela, y a pesar de esto, la vida es maravillosa.

 

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