lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Qué estoy haciendo yo para la próxima generación?

Escrito por elmundoylakarmela 24-08-2011 en GeneralComentarios (0)

¿Qué estoy haciendo yo para la próxima generación?

Hace tiempo que no escribía y es que tenía tantas ideas en mi cabeza sobre las que escribir, que no sabía por donde empezar.

Y hoy por fin, me ha llegado un e-mail que ha sido el detonante. La lucha generacional siempre ha sido muy recurrente: una generación no comprende a la anterior porque le parece retrógrada y tampoco comprende a la posterior porque le parece descabezada, loca y sin sentido. Pero atacar a tu propia generación...

Hoy me enfada soberanamente que alguien de mi edad critique a “la juventud de hoy en día”, esa que se está echando a la calle, porque ya no puede más.

Esa que ya no se cree la mentira tan grande que a nuestros antecesores les vendían los medios de comunicación y el poder, porque gracias al avance tecnológico, podemos escuchar y ver múltiples versiones de un mismo hecho, aunque sea muy lejano, y casi al instante.

Esta generación viaja, y muy lejos, (sí, tenemos suerte) y sabe que la verdad suprema de tu casa, no es la que existe en todo el mundo, y no es, ni de lejos, la mejor verdad de todas.

Esta generación, no ha tenido que ganarse el pan con el sudor de su frente, pero le vendieron la moto con eso de “estudia, y se alguien de provecho”, y casi todos los que seguimos ese consejo, estamos mucho peor que los que se lo saltaron a la torera y decidieron ponerse a currar como peones en cuanto pudieron. Al menos ellos, luchan por su hipoteca, su coche o su trabajo. Para los demás, nada es nuestro todavía, más que un título de universitaria y la casi certeza de que ese título te va a servir para poco. Eso si, también tenemos un enfado que apaciguar, por haber invertido tiempo y el dinero de nuestros padres en ese título, y con suerte, una beca con apellidos de “malpagada, explotada y por supuesto, sin opción a contrato” que soportar.

Y es que quien sea de mi generación y por lo menos no se indigne un poco con lo que estamos viviendo, que por favor, me diga como lo hace.

Me enfada leer el periódico, porque no hay un mínimo de rigor en la noticia. De las últimas tres noticias que he leído en prensan escrita, dos mentían descaradamente (lo se, porque viví las noticias) y de la otra no tenía suficiente información para asegurarme su veracidad.

Me enfada ver la televisión, porque es la caja tonta que más frena el despertar de las personas, que más hace acomodarse y no moverse por cambiar aquello que no nos gusta; me enfada porque adormece y manipula a su antojo miles de mentes.

Y me enfada de una manera especial, hablar, recibir mails o chatear con personas de mi generación, y que ellas mismas aboguen a valores y soluciones totalitarias y retrógradas para este GRAN PROBLEMA que estamos viviendo: “...los inmigrantes, a su país...”, “...a estos perroflautas les sacaba yo el ejército y ya verás que calladitos estaban...”, “... los cuatro hippies esos que no han dao un palo al agua en su vida...” , y la que más me enfada de todas “... si total, por mucho que hagamos, siempre van a ganar los mismos”. Esta, por desgracia, es la que más me creo a veces.

Pero otras muchas veces, no me lo permito. Y es que no me da la gana pensar que las cosas son así, que el sistema es así, y que no se puede hacer nada para que esta mierda de entramado social-económico que hemos heredado, en el que los ricos son cada vez más ricos y en el que las cosas se solucionan a base de armas y mentiras, no se pueda cambiar. Si se puede... SÍ SE TIENE QUE PODER.

No tengo la solución, pero se que esta no pasa por esas soluciones simplistas y pasadas de moda que se escuchan en la calle y que con problemas similares ya se usaron a lo largo de la historia. Y esas soluciones simplemente no pueden funcionar porque tenemos (y somos) un problema nuevo.

Que no nos manipulen los medios o el poder, porque ya no nos lo creemos.
Que tampoco lo intenten con armas, porque no queremos contestar con la violencia.
Que no les den más dinero a los que ya tienen dinero para solucionar el problema, porque la historia nos dice que ellos se guardan más de lo que reparten.
Que no nos hagan señalar como culpables a personas con nuestros mismos problemas pero de distinto lugar de nacimiento, porque esta vez la solución tiene que ser de todxs y para todxs, porque vivimos en un mundo globalizado.

Es posible que estemos perdidos... pero no es de extrañar... Viajando, descubres que no puedes culpar a alguien porque dejara toda su vida buscando un futuro mejor. Estudiando, comprendes que hay realidades tan complejas, que pensar que solo hay una solución para cada problema es casi desternillante. Conversando, eres consciente de la diferencia entre la verdad y la realidad, y la dificultad para distinguirlas...

Lo que yo aporto para la próxima generación es este empeño mío en poner en duda todo o casi todo, y cuando la balanza de la duda se inclina más hacia la certeza de tener que cambiar eso que no me gusta, trabajar duro para que se cambie.

Las piedras con las que se está chocando ésta, mi generación, son bien grandes y bien duras. Esta generación tiene que hablar de salvar su futuro, no del futuro de sus hijos, como otras anteriores hicieron. No podemos ver más allá, porque el problema es tan complejo, que nos va a llevar tiempo incluso definirlo.


Pero que no quepa duda de que, al menos a mi, (y a otros muchos más) ganas, indignación y enfado no me faltan para seguir luchando buscando nuevas y mejores soluciones para este mundo que nos ha tocado.

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