lunes, 9 de diciembre de 2013

Inútil

Escrito por elmundoylakarmela 02-09-2013 en GeneralComentarios (0)
Inútil (o el Camino)
 
Cuanto más viajo, más loca me parece que estoy. Viajar te hace cuestionarte tu forma de ser, tu forma de ver el mundo. “El viaje es el camino (o viceversa)” que me ha escrito mi amiga Arantxa. En el camino, tu mundo, tus verdades, tus amigos, tu “gente de confianza”, cambia a cada rato. Y tu aprendes de las otras, y quizá las otras personas, aprenderán algo de tí.

La sensación que Mangily me produce es una sensación contraria.

Por un lado soy la Vasaha, la diferente, la rica... esa que todos los niños saludan al pasar y de pasó, te piden un “cadeau” o“bombón” o “l'argent”, los más atrevidos. Soy la Patrona BelAvenira, soy una Madamme con ducha (que mal funciona), luz eléctrica y habitación de cemento e individual. Tengo dinero para comer en el mejor restaurante de Mangily una vez por semana, y sobretodo, tengo mucho, mucho más dinero que el 90% de todas las personas que hay a mi alrededor. Sé leer, se escribir y he viajado mucho... Tengo el único saxo (que es una cosa extremadamente cara) de mi pueblo. Soy una excepción.

Por otro lado, soy insignificante. Una inútil que no sabe matar una cabra, ni hacer una casa perfecta con cuatro palos y medio. No se llevar 20 litros de agua en la cabeza, mientras porto un bebé a la espalda. No se cocinar, no se navegar... no se reírme tan naturalmente de las desgracias, no se que es tener la paciencia para “attendre á vasaha”. Soy un puntito blanco en el cuadro multicolor que es el mundo, y no tengo claro si mi presencia hace que el cuadro sea más bello.

Sentirme útil. Herencia Scout... ¿cómo me voy a sentir útil si ellos son los reyes de la supervivencia? Mi utilidad consiste en que con mi presencia aquí, la solidaridad de muchas más personas puede despertar, y el dinero puede llegar más fácilmente.

La autosuficiencia, esa cosa tan de moda ahora entre nosotros, los “guays alternativos” de la Europa. Andao! Atuy! (¡Vamos!) a Mangily! Vive un mes como vive un niño de dos años aquí... si sales vivo, podrás decir que eres autosuficiente.

Es tan difícil la empatía aquí... Nunca pierden la sonrisa, pocas veces, la energía... Viven en la luz, en el sol. Pero comen poco o casi nada, andan descalzos y sucios, y sobretodo, lo más grave, es que ven al vasaha como algo superior, algo a lo que aspirar, algo que es mejor....¿qué tendrá el desarrollo (y el dinero), que tanto nos atrae al humano, que nos deja olvidarnos de lo importante, disfrutar del camino, disfrutar de la vida?

El viaje es el camino... que dice Arancha. Y conseguir el objetivo es importante, pero una no se puede olvidar de disfrutar mientras llegas a él. Creo que por el camino que voy no llegaré a verdades muy absolutas, pero la libertad que produce estar abierta al aprendizaje y al cambio constante es tan grata, que se siente un fueguito de felicidad en cada paso, en cada cambio que asimilas.


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